En el budismo Camino del Diamante, meditar significa “descansar sin esfuerzo en lo que es”. Este estado puede alcanzarse calmando y estabilizando la mente, desarrollando compasión y sabiduría, o trabajando con los canales energéticos del cuerpo mediante la meditación en aspectos búdicos de energía y luz. El método más eficaz es la identificación directa con la propia naturaleza búdica, tal como se enseña en el Camino del Diamante. Cuando se mantiene intacta la unidad entre el que percibe, lo percibido y el acto de percibir —tanto durante la meditación como en la vida cotidiana— se alcanza la meta del Gran Sello (Mahamudra).

La mayoría de los centros y grupos budistas ofrecen regularmente sesiones de meditación abiertas al público. En nuestros centros, la práctica principal es la meditación en el XVI Karmapa, que se guía de forma regular y es especialmente adecuada para quienes nos visitan por primera vez. También brindamos explicaciones introductorias sobre qué es el budismo y cómo se practica la meditación en el Camino del Diamante. Por supuesto, todas las preguntas son bienvenidas. La meditación guiada tiene una duración de entre 20 y 30 minutos. Al finalizar, hay tiempo para conversar, hacer preguntas o simplemente compartir un momento con los practicantes del centro, muchos de los cuales llevan años de experiencia en la práctica.

La participación en nuestras sesiones de meditación es completamente gratuita y no implica ningún compromiso económico. Los centros budistas funcionan gracias al trabajo voluntario y la generosidad de sus integrantes. Con el tiempo, de manera natural y espontánea, quienes sienten afinidad con las enseñanzas y con la comunidad suelen decidir colaborar, ya sea a través de aportes, donaciones o contribuciones regulares que ayudan a sostener el mantenimiento del lugar donde practicamos.
